
Cuando los bebés estaban juntos, el bebé más sano colocó su brazo sobre su hermana en un pequeño abrazo. El corazón de la pequeña bebita comenzó a estabilizarse y su temperatura se elevó a lo normal.
No nos olvidemos abrazar a aquellos que amamos, pero tampoco olvidemos que en el mundo hay muchas vidas sin amor que están esperando el toque de una mano amiga, el abrazo de un corazón humano; esperan que las comuniquemos con Aquel que puede transformar su estado de agonía en vida y vida en abundancia.
Sin palabras... Conmovedor.
ResponderEliminarTanto puede dar un abrazo y cuesta tan poco, igual que una sonrisa! Emocionante y mis felicitaciones a la enfermera que se animó a romper las reglas y con eso logró salvar tres vidas, la de los dos hermanitos y la de ella misma, en cierta forma.
ResponderEliminarSaludos :)
A veces lo más simple es lo más milagroso.
ResponderEliminarUn saludo a las dos.